Sonar como una forma de sondearme, de llegar a los espacios más recónditos del cuerpo y del subconsciente. Sonar en libertad, guiada por mis propias sensaciones acústicas, poniendo en juego un proceso de comunicación a un nivel profundo, pre-lógico, que puede sacudir como una descarga eléctrica al que lo escucha.
domingo, 9 de febrero de 2014
La voz
Descubro mi voz en 2006 y estoy en proceso de ser descubierta por esta misma voz, una voz que parece independizada, que puede acturar sobre mí.
Sonar como una forma de sondearme, de llegar a los espacios más recónditos del cuerpo y del subconsciente. Sonar en libertad, guiada por mis propias sensaciones acústicas, poniendo en juego un proceso de comunicación a un nivel profundo, pre-lógico, que puede sacudir como una descarga eléctrica al que lo escucha.
Sonar como una forma de sondearme, de llegar a los espacios más recónditos del cuerpo y del subconsciente. Sonar en libertad, guiada por mis propias sensaciones acústicas, poniendo en juego un proceso de comunicación a un nivel profundo, pre-lógico, que puede sacudir como una descarga eléctrica al que lo escucha.
domingo, 2 de febrero de 2014
La ópera
La ópera como interpretación de las verdades soñadas, una forma de ser consciente del inconsciente, la atención al abismo interior.
La ópera se dirige a lo más oscuro, a lo más tierno, a lo más siniestro de nosotros mismos. Ópera y psicoanálisis no hablan la misma lengua, pero dicen lo mismo.
(Prima donna : opèra et inconscient, de Michel Schneider, Paris, 2001)
La ópera contemporánea
Sobre La cerillera, de Helmut Lachenmann:
"Lachenmann concibe el arte no como un lugar de explicación del mundo, sino como un lugar de experimentación del mundo. El oyente se encuentra confrontado a una realidad sonora que no se somete a una ilusión representativa. En esta obra todo es sonido. No hay representación ni argumento. Un narrador lee el texto de base, que en algún momento son solo fonemas. Se trata del cuento de Andersen, que sirve de material fonético y conceptual a una objetivación sonora"
(Cuestiones de ópera contemporánea, de Jorge Fernández Guerra, Madrid, 200?)
"La ópera es otra cosa. Soy escéptica, la oigo con placer, pero el sistema operístico en general
es demasiado materialista, presionado por elementos definitorios: la palabra, la acción. Esto contradice mi criterio y mi relación íntima con la sustancia sonora, para mí es todo más espiritual, viene del alma y, como tal, la música no es una sustancia material o tangible, el argumento y la palabra terminan por precipitar el alma sobre la materia"
(Sofía Gubaidulina, en entrevista de Roger Salas, El País, Babelia, 11-01-2014)
La ópera se dirige a lo más oscuro, a lo más tierno, a lo más siniestro de nosotros mismos. Ópera y psicoanálisis no hablan la misma lengua, pero dicen lo mismo.
(Prima donna : opèra et inconscient, de Michel Schneider, Paris, 2001)
La ópera contemporánea
Sobre La cerillera, de Helmut Lachenmann:
"Lachenmann concibe el arte no como un lugar de explicación del mundo, sino como un lugar de experimentación del mundo. El oyente se encuentra confrontado a una realidad sonora que no se somete a una ilusión representativa. En esta obra todo es sonido. No hay representación ni argumento. Un narrador lee el texto de base, que en algún momento son solo fonemas. Se trata del cuento de Andersen, que sirve de material fonético y conceptual a una objetivación sonora"
(Cuestiones de ópera contemporánea, de Jorge Fernández Guerra, Madrid, 200?)
"La ópera es otra cosa. Soy escéptica, la oigo con placer, pero el sistema operístico en general
es demasiado materialista, presionado por elementos definitorios: la palabra, la acción. Esto contradice mi criterio y mi relación íntima con la sustancia sonora, para mí es todo más espiritual, viene del alma y, como tal, la música no es una sustancia material o tangible, el argumento y la palabra terminan por precipitar el alma sobre la materia"
(Sofía Gubaidulina, en entrevista de Roger Salas, El País, Babelia, 11-01-2014)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)